Prosa renacentista

“Los españoles tuvieron una clara superioridad sobre los demás pueblos: su lengua, sus modas, sus formas de pensar y de escribir subyugaron a los italianos desde Carlos I hasta Felipe III”

Voltaire

Frente a las victorias militares, las letras se encontraban en una situación precaria; esto cambiará con el fin de los Austrias. De hecho, fray Jerónimo de San José, a mediados del XVII, considera ya emparejadas las armas con las letras.

¿Cómo se entendían los súbditos de tan diversa índole?

  • Por un lado, estaba el latín, un idioma apto para doctos. Ya en la Edad Media, el latín era un vehículo de transmisión escrita de temas serios: era la lengua de la cultura, la religión, la filosofía, la ciencia, las leyes…
  • Por otro, el castellano, que se utilizaba para comunicar los temas cotidianos. Sin embargo, con el Renacimiento se puso de moda y se convirtió en una lengua vehicular, como instrumento para transmitir los conocimientos. Por tanto, comenzó la necesidad de alzar esta lengua al lugar al que pertenecía y empezaron a desarrollarse teorías sobre el origen de la lengua.

¿Quiénes empezaron a escribir esas teorías?

Grandes gramáticos y gramáticas, entre los que destacaremos a los siguientes:

  • Elio Antonio de Nebrija. Revolucionó la enseñanza de la gramática, no solo en Salamanca, sino en toda Europa. Lo hizo con su primera obra: Introductiones latinae, un trabajo que fue modificando y ampliando toda su vida y que él define como sencillo, escolar, con la intención de introducir al lector el latín. Lo consiguió porque fue considerado hasta por sus detractores la piedra angular del Renacimiento español y se usó como libro de texto hasta principios del siglo XX. La reina Isabel I le sugirió traducirlo mejor porque las mugeres religiosas i virgines dedicadas a Dios, sin participación de varones, pudiessen conocer algo de la lengua latina. También se le recuerda por su Gramática sobre la lengua castellana, de 1492. Nebrija se oponía a los principios esenciales de la poesía vulgar y la quiere reemplazar por otra elaborada, según los modelos clásicos.
  • Francisco Sánchez de las Brozas, El Brocense es conocido como el gran gramático moderno, aunque no pudo obtener la cátedra de Gramática en Salamanca; eso sí, dio muchas clases porque tenía seis hijos de su primera mujer, que se murió cuando él tenía 32 años y otros seis con su segunda mujer, una pariente de esta. Escribió Minerva, un gran tratado de teoría gramatical dividido en cuatro bloques, pero no basado sobre los exempla y la gramática histórica, como el de Nebrija, sino protagonizada por la razón. A pesar de su importancia, no acabó muy bien, porque la Inquisición le tenía bajo su punto de mira y murió bajo arresto domiciliario.
  • Beatriz Galindo. ¿Te suena el barrio de La latina, de Madrid? Debe su nombre esta salmantina, que fue una de las grandes puellae doctae de la época y recibió su apodo por el dominio del latín. Lo manejaba de tal manera, que asombró al claustro de la Universidad de Salamanca y la reina Isabel la católica decidió contar con sus servicios. Beatriz acompañó a la soberana hasta sus últimos días y al morir esta, fundó en Madrid, junto a su marido, un convento y un hospital (ahora el teatro La Latina). Ellos se mudaron a una casa señorial, que ahora es la sede del Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación: el Palacio Viana. Cuando murió su marido, para no perder la tutela de sus vástagos con un nuevo matrimonio, se retiró de la vida pública y optó por seguir una vida religiosa; sin embargo, siguió promoviendo fundaciones religiosas y finalizó la fundación del hospital. Si te interesa, sigue leyendo en la Real Academia de la Historia o ver este documental de RTVE. Desgraciadamente, no se han conservado sus obras… Así se la describían en la época: Muy grande gramática y honesta y virtuosa doncella hijadalgo; y la Reina Católica, informada d’esto y deseando aprender la lengua latina, envío por ella y enseñó a la Reina latín, y fue ella tal persona que ninguna mujer le fue tan acepta de cuantas Su Alteza tuvo para sí.
  • Luisa de Medrano. Luisa de Medrano, que no Lucía de Medrano, al igual que Beatriz Galindo, acudió a las primeras aulas universitarias del mundo, las de la Universidad de Salamancas, allá por el siglo XVI. Definida como doncella eloquentíssima, a la cual oymos no solamente hablando como orador, mas leyendo y declaraon en el estudio de Salamanca libros latinos públicamente, pudo ser una de las primeras mujeres en dar clase en la Universidad, sustituyendo a Nebrija. Ha dado nombre, como Lucía de Medrano, a un instituto de Salamanca, que era conocido como «el femenino» porque era el Instituto de Enseñanzas Medias de mujeres, donde estudiaron personajes tan ilustres como Carmen Martín Gaite. Lee más información sobre quién fue Luisa de Medrano en Luciérnagas, la revista del centro educativo.

ACTIVIDAD EXTRA:

Conoce más sobre ellos y sobre ellas en dos de las paradas de La ruta de las Letras. Letras Antiguas (también puedes seguir las huellas de Nebrija por Salamanca en este paseo cultural, organizado por la Universidad de Salamanca).

Accede a las dos paradas de La ruta de las Letras, mira las fotografías de Salamanca que se asocian a cada uno de los personajes y envía la dirección exacta de los lugares donde se encuentran dichas fotografías.

  • Juan de Valdés, con su Diálogo de la lengua. Esta obra la trabajaremos en la actividad 5.

Accede a la información y la explicación de las actividades:

5. Diálogo de la Lengua: WhatsApp

6. Los viajeros Cristoba Colón y Catalina de Erauso: timelines

8. Novela idealista: cuento IA

9. El Lazarillo de Tormes: pódcast

10. La picaresca: vídeo-trailer